FCA Brasil
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FÁBRICAS

PLANTS

Fiat Automóviles fue el primer fabricante de autos brasileño que se instaló fuera del eje Rio-São Paulo en los años setenta. El grupo FCA mantiene esta misma creencia, de invertir en el desarrollo regional. Hoy FCA tiene dos plantas en Brasil:

Betim (Minas Gerais, Brasil)
betim

La planta FCA más grande del mundo se encuentra en Betim, una ciudad del área metropolitana de Belo Horizonte, y es también la más flexible y compleja de la empresa. Fue inaugurada en julio de 1976 y, en sus cuatro líneas de montaje, produce hasta 800 mil vehículos al año y 16 modelos diferentes. En un área de más de 610.000 metros cuadrados, Fiat Automóviles se extiende a través de seis áreas de desarrollo, simulación, diseño y construcción – incluyendo el único lugar de diseño de conceptos fuera de Italia, el Centro Estilo – y una pista de pruebas con 3,8 mil metros de longitud.

Desde su inauguración, Fiat Automóviles ha producido más de 13 millones de vehículos. Desde 2013 (cuando adquirió el liderazgo del mercado brasileño por la 12ª vez), la FCA ha inviertido en la ampliación y modernización de su planta en Betim, con el objetivo de aumentar su capacidad de producción a 950 mil vehículos al año. Al mismo tiempo se investigan nuevas soluciones para la tecnología y la sostenibilidad en la producción de nuevos modelos.

 

Goiana (Pernambuco, Brasil)

goianaLa planta automotriz Jeep en Goiana, Pernambuco, es la primera fábrica inaugurada después de la fusión entre Fiat y Chrysler. Creada con la colaboración financiera del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), Banco do Nordeste y Banco do Brasil, la planta es considerada como la más moderna del mundo, capaz de producir hasta 250,000 vehículos por año además de tener un parque de ventas integrado – incorporando 15,000 de los mejores conceptos globales del sistema de gestión de fabricación de clase mundial.

La planta Jeep es una parte importante de la estrategia general de FCA. Su inauguración en abril de 2015 coincidió con la producción nacional del Jeep Renegade – el primer vehículo de la marca en Brasil, luego de un hiato de más de 30 años. A finales de ese año había más de 9.000 empleados, en una política de recursos humanos innovadora que busca comprender y valorar la empleabilidad de la población local, al mismo tiempo que desarrolla y califica a su equipo.

Además de minimizar su impacto en su proceso de producción, la Planta Jeep opera en la región buscando colaborar con la calidad de vida, centrándose en la educación, el medio ambiente, la salud y la cultura, en varias de sus propias iniciativas y asociaciones, para así dejar su legado mucho más allá de la excelencia de sus vehículos.