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Robot cooperativo: más brazos para el trabajador

Robot cooperativo: más brazos para el trabajador

Friday, 18 de May de 2018

FCA es pionera en América Latina al introducir tecnología en su producción, incluyendo modelo de brazo doble

Los fanáticos por la ciencia ficción ciertamente ya se imaginaron, al menos una vez, cómo sería la vida de los humanos si pudieran contar con robots para facilitar el día a día. La rutina de una familia no sería menos exhaustiva con la presencia de la autoritaria pero afectuosa Robotina, la robot de la serie de televisión Los Supersónicos, exhibida originalmente en la década de 1960 ¿Y qué decir de los leales droides R2-D2 y C-3PO, de la saga Star Wars? Mientras que el primero se hizo notable por su valentía y por ayudar innumerables veces a los héroes a salvar la galaxia, el segundo, siempre torpe, contribuía en las misiones por ser fluente en más de seis millones de formas de comunicación.

Pero se equivoca el que piense que todo eso está muy lejos de la realidad actual. Una nueva generación de robots, programados para facilitar las actividades humanas en la industria, está ahí para probarlo. Son los robots cooperativos, que interactúan con total seguridad directamente con los seres humanos en el proceso productivo. Y la FCA es la primera empresa en América Latina a usarlos en su fabricación. Los autómatas ayudantes están allí en las fábricas desde el 2015, para proporcionar más comodidad a los empleados y más calidad y eficiencia a los procesos productivos. “El robot cooperativo nació para ayudar y efectivamente colaborar con el operador, siendo una especie de tercer brazo para el empleado”, explica Marcello Marucci, responsable por los robots en la Ingeniería de Manufactura para América Latina, resaltando que los robots cooperativos no son sustitutos del factor humano en las fábricas, pero sí facilitadores del propio trabajo del operador.

Robots cooperativos entregan kits para operadores y hacen el montaje del motor FireFly más ágil y seguro (foto: Léo Lara)

Según Marucci, hay dos robots cooperativos instalados en la FCA Betim (Brasil), ubicados en la Fiat Powertrain Technologies (FPT), en la operación de montaje del motor FireFly. Los aparatos auxilian a los trabajadores en las operaciones de montaje de piezas, entregando las herramientas específicas para el trabajo. “A partir de la inserción de estos robots en el proceso, observamos una reducción media de 15% en las NVAA (acrónimo de “actividades que no agregan valor “, en español) en las operaciones manuales, que son movimientos innecesarios y sin valor añadido”, nos dice. Además, los robots lograron una reducción del 20% en los desechos de piezas, o sea, en las pérdidas. Con estos dos resultados, es posible afirmar que tal tecnología hace con que el proceso productivo sea más dinámico, ya que reduce costos y disminuye el cansancio del operador.

El controlador de proceso automatizado Cléber Márcio de Oliveira, que trabaja en la FCA hace 21 años, con casi tres con el auxilio del robot cooperativo, concuerda. “La presencia de los robots ha cambiado mucho nuestra rutina de trabajo debido a los grandes beneficios proporcionados por ellos. Ergonomicamente, facilitó mucho nuestras actividades, ya que eliminó las piezas que teníamos al lado de la línea de producción”, nos cuenta. Sin los robots, que hacen entregas de kits completos con las piezas necesarias para el trabajo, los operadores tendrían que desplazarse para juntar todos los componentes necesarios. También destaca que los robots son altamente seguros y no ofrecen ningún riesgo a la integridad física del trabajador, lo que hace que la interacción entre humanos y máquinas sea tranquila. Como usted puede ver en las fotos, esos robots simpáticos no nos recuerdan en nada al Terminator del Futuro.

La seguridad es, de hecho, lo que difiere el robot cooperativo de los demás. Hoy en día, cerca de 1.100 robots están en operación en el Polo Automotriz Fiat, pero casi todos necesitan quedarse enclaustrados, rodeados por rejas de protección que los separan de los empleados. Los cooperativos poseen sensores para que pausen un movimiento en cuestión de unos milésimos de segundos cuando perciben que pueden golpearse con algún objeto, incluyendo una parte del cuerpo humano. “Además, el entrenamiento de aproximación entre robots y humanos se realiza en un ambiente controlado, en el laboratorio Manufacturing 2020, que ofrece especialistas técnicos y de seguridad durante el curso, el cual incluye conceptos básicos y avanzados de robótica y seguridad”, dice Marucci . Probamos los robots en el laboratorio por cerca de tres meses antes de seguir hacia la línea de producción. En el mismo laboratorio, también se estudian otras tecnologías para facilitar el proceso productivo, como el exoesqueleto, ya implantado en la manufactura y responsable de conferir fuerza, equilibrio y resistencia de superhéroe a los operadores.

 

FCA prueba nuevos robots, siendo la primera montadora de América Latina en recibir modelo de brazo doble

El robot cooperativo YuMi, de ABB, modelo de brazo doble adquirido de primera mano por la FCA en América Latina (foto: divulgación ABB)

Además de los robots cooperativos ya actuantes en el proceso productivo, otros tres están en fase de instalación, siendo uno en la unidad de Montaje del Polo Automotriz Fiat en Betim (Brasil), para la preparación de la fijación del vidrio de los parabrisas, y dos en el área de Carrocería, para auxiliar en la obra de montaje de las puertas laterales. “Estamos probando a YuMi en el Lab2020, desde febrero, un robot cooperativo de brazo doble de la ABB”, comenta Marcello. El modelo va a actuar en la certificación de la dimensión de agujeros del cabezal del motor, por medio de un sistema exacto de visión, con precisión de dos centésimas de milímetro. La FCA es la primera industria de automóviles de América Latina en recibir la invención, bautizada como YuMi por la combinación de las palabras en inglés “you and me” (“tú y yo”).

Lanzado en el mercado en 2015, el YuMi pesa 38 Kg y fue completamente diseñado pensando en la seguridad humana. “Además de poseer sensores que garantizan que se detenga al primer contacto con un ser humano sin causar daño, está revestido de goma y su diseño no tiene puntos que puedan prensar manos o dedos”, afirma el coordinador de ventas de Robótica de ABB , Daniel de Faria Diniz. Él afirma que el robot tiene una amplia gama de aplicaciones que se pueden utilizar también en las industrias de electro-electrónicos, telefonía, juguetes, higiene y belleza e incluso alimentos.

Diniz resalta que la programación del YuMi llega a ser hasta un 70% más rápida que la de un robot no cooperativo, lo que permitió mayor agilidad en la adecuación de la máquina a las necesidades de la FCA. La programación simple hace que el robot pueda ser ubicado en cualquier otra función sin demora. Hablando así, parece que se necesitaría una gran estructura o muchos recursos para alimentar al robot, ¿cierto? Pero se puede conectar en una enchufe de 110 o 220 voltios. “Robusto, el equipo logra trabajar sin pausas en un régimen de 24 horas al día, siete días a la semana”, dice Diniz.

Para garantizar aún más las mejoras en los procesos, la FCA ya prevé nuevas adquisiciones de robots cooperativos. “Estamos estudiando su uso para auxiliar en los procesos de atornillado, carga y descarga, acciones de montaje y encaje y de inspección y medición, aplicación de adhesivo, remachado y pulido”, revela Marucci. Aquel futuro antes reservado para la ciencia ficción, ha llegado y usted vive en él. Los humanos y los robots ya trabajan juntos en las fábricas para construir productos cada vez mejores para usted. ¿No es lo máximo?

 

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